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Internet es una de las modalidades más potentes a través de la cual uno puede generar ingresos extras o como actividad principal, con productos y servicios propios o de terceros, con información sobre los More »

Ganar Dinero en Internet

Como todas las cosas de la vida: sencillo o fácil. Seguramente es asombrosa y de sorpresa esta afirmación, como para no creerlo; pues, siempre nos están diciendo que es complicado y difícil ganar dinero, More »

 

Afiliado de marketing

Afiliado

Afiliado es la persona que decide emprender las tareas de hacer transferencias de productos propios y de terceros a través de la Internet con información asequible y comprensible. Debe disponer de sitio web y tiempo, además de iniciativas, creatividad, imaginación para el diseño de información y recomendaciones. A travès de esas acciones acceder a comisiones.

La labor del afiliado es lograr visitantes, suscriptores, seguidores, a sus páginas, los mismos se convierten en clientes o prospectos.

Esas acciones se denomina marketing de afiliación.

El marketin de afiliación es, anota Wikipedia:

“Marketing de afiliación es una rama del marketing online que se basa en la consecución de resultados (gente informada o Clientes). Las empresas o sitios web, llamados afiliados, se encargan de publicitar a los comerciantes (tiendas o anunciantes) mediante la publicación de sus anuncios o promociones. Dichos afiliados obtienen una comisión cuando el usuario entra en su página web y realiza la acción determinada (dar clic en un banner, registrarse o comprar). Este tipo de marketing se diferencia especialmente en el coste percibido por la empresa. El Coste por acción (CPA) permite al anunciante pagar sólo por cada uno de los usuarios que realizan la acción determinada y no por campaña.”

Las acciones de un afiliado, recomendados, son las siguientes:

Aportar valor: es importante dar antes de recibir y en el caso de un blog que se explota por afiliación lo mismo. Aportar valor, crear una comunidad, convertirse en un referente.

Credibilidad: Información real y objetiva que permita crea confiabilidad, no tiene sentido vender un producto del que uno mismo no tiene confianza. Habitualmente lo que se hace es ofrecer productos que el propio blogger usa porque le gusta, esto da credibilidad.

Pensar en las necesidades de la audiencia: Hay programas de afiliación para casi todo pero eso no quiere decir que se pueda ofrecer cualquier cosa. es importante adaptarse a la audiencia y pensar en qué servicios realmente le son interesantes.

El marketing de afiliado es una estrategia de marketing y una herramienta de monetización para afiliado y productor. Se basa en el modelo de “pago por resultados” y funciona como un canal a través del cual marcas de pequeña o gran escala, que buscan promover sus productos y servicios, pagan de forma acordada a quienes ayudan a promocionarlos en sus webs, blogs, fanpages, etc.

Se puede decir entonces, que este modelo involucra a tres partes:

1- Un anunciante (dueño de una marca-producto-servicio)

2- Un afiliado (administrador de una web, fanpage o blog que se afilia a una marca o producto para promocionarlo y ganar una comisión por ello.)

3- Una plataforma a través de la cual la oferta de “espacio publicitario” se encuentra con la demanda.

¿Millonario?




En busca de personajes

  1. La creación de personajes

Anónimo

Publicado por Ciudad Seva

Manejo de elementos psicológicos

para la creación de caracteres perfectamente delimitables;

asignación de nombres a los personajes;

el personaje anónimo; el escritor como personaje.

Básicamente, un personaje es un ente capaz de ejecutar acciones en una historia. Aunque ésta podría ser tomada como una definición suficientemente compacta del personaje, tendremos que detenernos a desglosarla en sus dos elementos: el personaje es un ente y este ente es capaz de ejecutar acciones en una historia, para comprenderla cabalmente.

Cuando nos referimos al personaje como un ente tratamos de desligar el concepto general de personaje de la idea de que los personajes siempre han de ser seres humanos. Desde tiempos inmemoriales, la literatura ha estado llena de personajes encarnados en miembros de los reinos animal, vegetal o mineral, así como en objetos y hasta en ideas. Nada más pensemos, para ilustrarlo, en la poco conocida Bracacomiomaquia, de Homero, que describe la batalla entre las ranas y los ratones, o las recurrentes fábulas de Esopo: en ambos casos, los personajes son representados por animales. En el texto original de Pinocchio, del italiano Carlo Collodi, el personaje principal es un muñeco de madera y además hay personajes encarnados por animales o por humanos. En Pedro Páramo, del mexicano Juan Rulfo, la mayoría de los personajes son personas muertas, lo cual nos brinda una perspectiva especial del concepto de personaje. En La vez que lunes fue domingo, del venezolano Francisco Massiani, los personajes principales son los días de la semana.

Como hemos visto, no existen límites para la naturaleza que tendrán los personajes en una historia. Así que lo que hace que un ente se transforme en personaje es que el escritor le dote de la posibilidad de ejecutar una acción determinada. Sin embargo, es preciso saber que esta acción debe ser ejecutada por el ente de manera consciente. El que en una historia exista una puerta que se abre no quiere decir que la puerta sea ya un personaje; el escritor tiene que añadir elementos que nos indiquen que la puerta se ha abierto por su propia cuenta con un objetivo específico. Si la puerta se abre, por ejemplo, porque sabe que debe abrirse, y lo hace ante circunstancias específicas, adquiere carácter de personaje y ocupa como tal un lugar en la historia. Este recurso del escritor, que esencialmente se logra otorgando características humanas a un ente que en la realidad no las tiene, ha sido académicamente denominado humanización.

Al dotarles de características humanas, el escritor le da a los personajes una posibilidad adicional: tener su propia psicología. A través de su experiencia vital, el escritor aprende que las personas pueden agruparse en diversas tipologías. Entonces localiza ciertas características clásicas del huraño, del rico, del trabajador, del borracho, de las feministas, de los orgullosos, de los débiles… Mientras mayor sea la experiencia del escritor, tanto desde el punto de vista literario como en las diversas situaciones que se presentan en la vida, mejor será el manejo de los personajes si logra traducir en ellos las características que ha aprendido de la gente que ha conocido en el tiempo.

En una historia compleja, donde los personajes sean en su mayoría seres humanos, es recomendable que el escritor aplique ciertos conocimientos de psicología aunque ni siquiera los posea. Esto es porque las características de las personas son definidas por la psicología, pero el conocimiento de estas características no se limita a quienes hayan estudiado esta ciencia profesionalmente. De hecho, los estudios psicológicos tienen como fundamento el conocimiento básico de las personas y van profundizando en ellas mediante la aplicación de lo que la ciencia sabe de la personalidad.

El escritor tiene la responsabilidad de diferenciar nítidamente entre las historias cuyos personajes deban ser sazonados con ciertas características psicológicas y las que no requieren de ello para su desarrollo. Esta diferencia viene dada generalmente por la importancia que los personajes tengan en la historia y por la longitud del texto. En el cuento breve, es casi innecesaria la profundidad psicológica porque el factor que cobra mayor importancia es el desarrollo mismo de la historia para ejemplificar un hecho determinado. En la novela, mayoritariamente es imprescindible que los personajes sean correctamente definidos desde el punto de vista psicológico. La extensión misma de la novela requiere generalmente que el escritor profundice en todos los elementos, pues dispone del tiempo y del espacio físico para hacerlo. Además, la complejidad de las acciones en una novela no puede ser ejecutada, en la mayoría de los casos, por seres simples sólo determinados por un nombre.

Aunque no hay tal cosa como una teoría general de la construcción de personajes, se verifica en la mayoría de los casos que el primer elemento a considerar por el escritor para crear un personaje es la acción que éste va a desarrollar en la historia y el peso que tendrá en la misma. Luego aparecerán las relaciones entre el personaje y los demás personajes de la historia. En ambos momentos se van añadiendo o eliminando ciertas características psicológicas del personaje, de la misma manera como un escultor moldea la piedra. En este proceso se le asigna el nombre al personaje o se decide si el mismo llegará a tener mayor o menor importancia en algún punto de la historia.

La caracterización de los personajes también tiene diversos grados de profundidad, independientes de la complejidad de la historia. Si un cuento se fundamenta en elementos psicológicos, los personajes deberán ser profundos; pero si el mayor peso recae sobre las actividades que los personajes ejecutan, el escritor puede dejar a un lado la profundización psicológica en la caracterización. En la novela, el escritor aplica sus conocimientos de las reacciones de los personajes de acuerdo a la importancia que éstos tengan en el desarrollo general de la historia. Estas reacciones, en todos los casos, deben tener relación directa con el estímulo que las genera. Si una reacción aparece como ilógica ante una situación determinada, el escritor generalmente aclara sus razones mediante el entrelazamiento de conductas y hechos posteriores.

Otro factor, que a primera vista pudiera no tener importancia, es el del nombre del personaje. No todos los personajes deben tener un nombre, ni siquiera es imprescindible que el personaje principal tenga un nombre; pero sí debe haber una forma de denominarlos. Hoy en día, es común encontrar historias en las que un personaje es definido simplemente por su actividad -el periodista, la gran señora, el hombre- o por un apodo con el que le reconoce el escritor o el resto de los personajes. Es posible, incluso, que un personaje tenga un nombre propio pero que el escritor decida apelarle usando alguna de sus características.

Hay quienes usan nombres propios para dar al lector una idea de cuál será el papel del personaje en la historia. En Rayuela, de Julio Cortázar, el personaje femenino de mayor peso se llama Lucía, pero el autor la nombra la Maga. También los demás personajes la llaman así, pero en sus conversaciones cotidianas algunos prefieren llamarla por su nombre. Se advierte, así, que el escritor puede construir su historia como si ésta fuera parte de la realidad, por lo que él puede tener una relación de mayor o menor afinidad con algunos personajes y reaccionar de manera similar a como éstos reaccionan con él. El personaje al que Cortázar llama la Maga tiene realmente ciertas características que podríamos definir como mágicas, cierto misterio la envuelve; así que cuando el lector se topa con este personaje ya tiene una idea de lo que le espera. Otras combinaciones son más claras: Kafka, obsesionado por el tema de la interacción entre el hombre y el poder, llama a sus personajes simplemente el guardián o el juez. En el mismo Kafka se observan casos extraños: un personaje recurrente en su narrativa se llama simplemente K -la primera letra del apellido del autor-, en algún cuento, Kafka asigna a sus personajes nombres de variables matemáticas: A y B.

Muchos escritores utilizan, en sus inicios, nombres demasiado simples para los personajes: Juan, José, Pedro. Otros, contaminados por las telenovelas, les dan nombres de galanes: Víctor Jesús, Luis Rafael, Juan Augusto. Aunque, como dijimos, este campo no puede ser completamente teorizado, es preciso que el nombre de un personaje dé a la historia cierta credibilidad. No hay nada que impida que un personaje se llame Pedro Pérez, pero es probable que un nombre así no impresione favorablemente al lector. Muchos escritores resuelven este problema utilizando nombres comunes pero poco usuales: el personaje masculino de Rayuela es Horacio Oliveira; los personajes de Cien años de soledad son José Arcadio, Aureliano, Úrsula. Quizás García Márquez habría podido llamar José Sinforoso en lugar de José Arcadio a sus héroes mitológicos, pero ciertamente los nombres escogidos tienen mayor sonoridad y esto, sin duda, ayuda a que el lector asimile la existencia de esos personajes como seres reales.

En algunos casos, el escritor se permite participar directamente en la historia. Todo es factible de ser literario, y el escritor no está fuera de esta regla. En Niebla, del español Miguel de Unamuno, un hombre de personalidad completamente gris ha pasado la mayor parte de su vida apegado a su madre. A la muerte de ésta, y ya convertido en un hombre, se enamora de una muchacha que acude regularmente a su casa a hacer trabajos domésticos. Eventualmente la muchacha no le corresponde y se va a vivir con un muchacho de la vecindad, y el protagonista decide suicidarse. Recuerda que una vez leyó un ensayo sobre el suicidio, escrito por un profesor universitario, y que al leerlo se prometió a sí mismo visitar a este profesor si algún día le asaltaba la idea de suicidarse. Cuando el personaje se presenta ante el profesor, éste resulta ser el mismo Miguel de Unamuno, quien le revela que está escribiendo una novela en la que ya no le es importante como protagonista y decide matarlo: por eso la intención de suicidarse, porque es un personaje que debe morir para dar curso al resto de la historia. El protagonista de la novela reta a su autor, a Unamuno, diciéndole que él no es Dios y que no puede decidir sobre su vida. Se vuelve a su casa resuelto a no suicidarse. Esa misma noche muere de una indigestión.

Recordemos que el autor y el narrador de una historia son dos instancias distintas: el autor es la persona real que crea la historia, el narrador es el ente que de alguna u otra manera -en primera o en tercera persona- se encarga de contar la historia. Pues bien, se puede hacer que el narrador sea omnisciente pero que el mismo sea integrado como un personaje, y los resultados han sido bastante interesantes. Los personajes retan al narrador o le invitan a que cuente ciertas partes de la historia que han permanecido ocultas a los ojos del lector. Como ya hemos dicho en anteriores oportunidades, el escritor puede virtualmente hacer cualquier cosa que le plazca en su historia, pero la efectividad de los recursos que utilice se verifica en concordancia con la experiencia que le hayan brindado, previamente, el ejercicio de la creación y la lectura de los más diversos autores.

Lo que todo emprendedor debe hacer

Pasion

El emprendimiento, de cualquier naturaleza,  como todas las cosas de la vida, requiere dedicación. Las más de las veces realizado sin intensión abierta, por el simple hecho de que a uno le gusta u otras veces promovido por uno mismo o por otros emprendedores¸ es decir, creado. Sea propio o promovido la dedicación debe ter la fuerza de la pasión. Ser apasionado en nuestro emprendimiento.

Objetivos claramente definidos

Cuando nos proponemos realizar algo las ideas se agolpan en nuestra mente y es difícil determinar el inicio de las acciones, razón por la que nuestro emprendimiento debe esperar. Para  evitar largas esperas es necesario fijar objetivos, se dice objetivos claramente definidos. Determinar lo que podemos desarrollar, determinar la participación de otros en el proceso de producción y en la función de beneficiarios; además, los mecanismos para poder llegar a quienes esperan el producto.

Trabajo en equipo

Todo producto es fruto del trabajo de una larga cadena de participantes. En la alimentación, por ejemplo, la provisión de comestibles que se inicia en el cultivo desde la siembra, los cuidados culturales y la cosecha; luego el transporte para llegar al mercado por vías diversas, posteriormente su exposición en el mercado, después la llegada a casa y su procesamiento en la cocina. Podemos decir que nuestra alimentación es provista por todo un “ejercito” de participantes. No es trabajo individual. Nuestro emprendimiento requiere de participación en diferentes instancias, desde equipo inicial hasta los consumidores o beneficiarios.

Concentrarse en el rendimiento

Cuando tenemos resultados, lo que ciertamente es de alegría, nos quedamos con esos resultados y no avanzamos. Por el contrario, los resultados deben ser aliciente para mayor dedicación, así posteriormente tendremos resultados multiplicados, no solamente por dos sino por mucho más.

Mantener los ojos abiertos

Los resultados óptimos, naturalmente, generan expectativas nuestras como de adversarios, en sentidos positivos y negativos. Para evitarse estancamientos o retrocesos debe uno estar siempre con los ojos bien abiertos a posibles fallos y errores. Desde luego, tampoco es definitivo errores o fallas, ante los cuales podemos crear soluciones. Muchos nos dicen que los errores y fallas se constituyen en dinámicas para avanzar.

Tomar decisiones

Es factor importante saber toma decisiones. Es desde el principio o podemos decir desde que nos iniciamos en un emprendimiento o muchos emprendimientos. Esa actitud hay que mantenerla permanentemente.

Los emprendimientos son múltiples, desde el seno del hogar, en la comunidad, en las interrelaciones sociales: siempre hay algo que hacer y que debe ser iniciado por alguien o ser la iniciativa de alguien. La bibliografía existente  casi siempre se refieren a el emprendimiento como una actividad económica, así, hacen derivar empresa de emprendimiento.

Salir adelante

Lo único importante

es tener la voluntad de salir adelante.

Las más de las veces nos involucramos en cuestiones que están fuera de nuestro alcance o son superfluos y, por consiguiente, nos quedamos atascados y anclados por nuestras costumbres y tradiciones.

Confundimos utopías, proyecciones, futuro, que las tomamos como si fueran presentes y nos quedamos en nuestro trabajo rutinario y producto para satisfacer nuestras necesidades básicas.  Así, generar riqueza que debe ser la premisa de nuestro accionar lo tomamos como algo inalcanzable, y nuestra conclusión  deben ocuparse las grandes empresas y los gobiernos.

Tenemos una visión muy confusa de lo que es importante y de lo que no es importante; orientándonos más a lo que no es importante.

Ciertamente, en nuestro trabajo, lo que consideramos importante es la solvencia económica para satisfacer las necesidades básicas: vivienda, alimentación, vestuario, salud, educación. Estos en preferencias de distinto orden. Para algunos, lo más importante será, la salud, para otro el vestuario, para otros la educación.

Los factores para solventar las necesidades básicas son importantes en prelación diferente según cada sector social y según gobierno de turno.

Para cada uno de nosotros mismos, en el caso de los que ingresamos al INTERNET para ganar dinero, la prelación debe ser entre conocer las técnicas o el convencimiento de que sí podemos ganar, o por el conocimiento del mercado y la relación con el sistema de internet.

El conocimiento de todos los factores que entran en juego es lo más importante, pero dentro de ello mismo, ¿cuäl es más importante? Es posible determinar cuál es más importante de los factores de una determinada actividad. Peor, los mismos tienen límites que las más de las veces parecen imposibles. Cuanto y cuantas veces por esos factores desistieron del factor que consideraban importante.

Es posible que la importancia de algo sea el más favorecedor, por las condiciones sencillas para accionar y lograr sin  mayores escuerzos resultados positivos. Es posible.

Pero el factor más importante es la voluntad de salir adelante, voluntad de dar todos los pasos necesarios, sin desanimarnos, sin objetar con trabas nuestras. Desde luego, para ello se requiere de conocimiento e ir conociendo los elementos para  fortalecer nuestra voluntad de encaminarnos a los más importante: la voluntad de salir adelante.

 

 

Lectura

La lectura, lectura alfabética. es uno de los aspectos más importantes en el uso del computador; aunque los textos van acompañados de imágenes y vídeos que coadyuvan a la lectura.

Se tiene que leer emails, páginas, blogs. A la vez escribir, que necesariamente tiene que ser leído los escrito (para correcciones o ampliaciones o reducciones). Jorge Luís borges decía: “más me enorgullesco de haber leído que de haber escrito”.

Leer nos permite entrar en conocimiento de nuevos elementos: información, uso del lenguaje, significado de los términos utilizados, desarrollo de la memoria, promueve nuevas iniciativas.

Sobre la lectura, como todo aspecto de la vida, hay estudios diversos sobre la estructura y los contenidos.

En Wikipedia, se anota:

La lectura es el proceso de significación y comprensión de algún tipo de información y/o ideas almacenadas en un soporte y transmitidas mediante algún tipo de código, usualmente un lenguaje, que puede ser visual o táctil (por ejemplo, el sistema Braille). Otros tipos de lectura pueden no estar basados en el lenguaje tales como la notación o los pictogramas.
La lectura no es una actividad neutra: pone en juego al lector y una serie de relaciones complejas con el texto. (Texier, François, 2006.)
Weaver ha planteado tres definiciones para la lectura:
• Saber pronunciar las palabras escritas.
• Saber identificar las palabras y el significado de cada una de ellas.
• Saber extraer y comprender el significado de un texto.

Para nosotros, los que entramos en cualquier cuenta de internet, es necesario hacer practica de lectura, más si somos principiantes para emprender negocios o servicios, informar y promover discusiones o intercambios  de saberes y experiencias.

Nuestra practicas de lectura pueden ser apoyados por la fisiología, la psicología, la pedagogía, como se aniota:

Mecánica de la lectura
• La fisiología permite comprender la capacidad humana de leer desde el punto de vista biológico, gracias al estudio del ojo humano, el campo de visión y la capacidad de fijar la vista.
• La psicología ayuda a definir el proceso mental que se lleva a cabo durante la lectura, ya sea en la fase de decodificación de caracteres, símbolos e imágenes, o en la fase de asociación de la visualización con la palabra. Los procesos psicológicos de la lectura fueron estudiados por primera vez a fines del siglo XIX por Emile Javal, entonces director del laboratorio de oftalmología de la Universidad de La Sorbona.
• La pedagogía clínica se ocupa de los aspectos educativos en cuanto al proceso enseñanza-aprendizaje de la lecto-escritura, de los disturbios específicos de la lectura, y las habilidades necesarias para una lectura eficaz.

El proceso mediante el cual leemos consta de cuatro pasos:

  1. La visualización. Cuando leemos no deslizamos de manera continua la mirada sobre las palabras, sino que realizamos un proceso discontinuo: cada palabra absorbe la fijación ocular durante unos 200-269 milisegundos y en apenas 69 milisegundos se salta a la siguiente, en lo que se conoce como movimiento sacádico. La velocidad de desplazamiento es relativamente constante entre unos y otros individuos, pero mientras un lector lento enfoca entre cinco y diez letras por vez, un lector habitual puede enfocar aproximadamente una veintena de letras; también influye en la velocidad lectora el trabajo de identificación de las palabras en cuestión, que varía con relación a su conocimiento por parte del lector o no.
  2. La fonación. Articulación oral consciente o inconsciente, se podría decir que la información pasa de la vista al habla. Es en esta etapa en la que pueden darse la vocalización y subvocalización de la lectura. La lectura subvocalizada puede llegar a ser un mal hábito que entorpece la lectura y la comprensión, pero puede ser fundamental para la comprensión de lectura de materiales como la poesía o las transcripciones de discursos orales.
  3. La audición. La información pasa del habla al oído (la sonorización introauditiva es generalmente inconsciente).
  4. La cerebración. La información pasa del oído al cerebro y se integran los elementos que van llegando separados. Con esta etapa culmina el proceso de comprensión. Existe también el proceso de extracción, interpretación y reflexión

Más información en  Wikipedia: tema lectura

Querer es poder

Qué es querer y que es poder (como verbo).

Todos queremos ser algo en la vida.

De principio al nacer ya somos algo: recién nacido, uno más en el mundo, hijo o hija, nieto, nieta,  sobrino o sobrina, uno más en las estadísticas: local, regional, nacional, continental, mundial.

Claro que nuestro querer inmediatamente de haber nacido, por la nueva realidad, es recibir abrigo (¡Qué horror! Y tan calientito que estaba). Deben ser nuestros primeros pensamientos. Más luego, el hambre; comer, comer hasta saciarse. Nos debemos preguntar, seguramente: ¿seré el único? Debe haber el recuerdo de que fuimos miles de espermatozoides en busca del óvulo. ¿Qué suerte la mía en haber penetrado en el óvulo; y los otros donde fueron? Penetraron en otros óvulos o se perdieron. ¡Qué suerte la de ellos, sin haber llegado a ser! O quizás, también.

Ahora el sueño, dormir y dormir. En el anterior ambiente también dormía. Debe haber sido así.

Cuánto tiempo ha transcurrido. Ahora en la calidad de bebé. Es decir siendo bebé: abrigo, alimentación, comida; ¿qué más? Caricias, cariños; estar en los brazos de mi madre, de mi padre, mis abuelos, tías y tíos, la familia. ¡Qué sorpresa! ¿Cuántos somos?

Ahora soy hija, nieta, sobrina, hermana, prima; o hijo, nieto, sobrino, hermano, primo.

¿Quisimos ser todo eso? ¡Quizás sí! ¡Quizás no!

Luego del entorno familiar el entorno local (comunal, de barrio, de zona. Ir a la escuela, al colegio, a la profesionalización y el servicio a la sociedad. Cuanta cosas que llegamos a ser. Ahora creo que  estamos en la condiciones decir: ¡que queremos ser! Y todo lo que quisimos ser fuimos. Y pasamos.

En la actividad productiva, de acuerdo a nuestras capacidades, participamos igualmente con nuestro querer. Algunos sin darnos cuenta.

El “querer es poder”: en quiero ser estudiante y pudimos; quiero ser profesional (técnico, técnico superior, académico, licenciado, doctor, etc.) y pudimos (creo que vale el término).

Cuando el querer y el poder tienen correspondencia no es difícil lograr lo que queremos y lo que podemos. Pero si el querer y el poder no tienen correspondencia, naturalmente que es difícil, muy difícil o imposible los logros.

¿Qué correspondencia tienen nuestros querer y poder? En este momento, como diríamos “en este momento histórico”. Desde nuestras más básicas posibilidades: un empleo o un negocio o industria.

Para el empleo que sabemos hacer, técnicamente  en que somos hábiles, cuál nuestra pretensión salarial, que nivel profesional tenemos.

Para el negocio o la industria aparte de las habilidades contenidas para el empleo  debemos disponer de los recursos físicos para el negocio o la industria.

Mucha gente ha iniciado su actividad para munirse de los medios para vivir en condiciones muy difíciles, pero las han superado: aprendiendo, preparándose, superándose. Desde luego, también hay gente que tuvo condiciones muy propicias para desenvolverse en la actividad que desempeñaba (calificamos esa situación con  el término de suerte). Puede que sí o puede que no.

 

 

 

 

El blog

¿Que es un blog?

Es una página web.

  • Se publica regularmente
  • Con contenido actualizado y novedoso
  • Temas específicos o libres.

Los blogs o los temas de los blogs se conocen con el nombre de post (publicación)

Los blogs se acompañan con fotografías, videos, sonidos y hasta de animaciones y gráficas que ilustran mucho mejor el tema tratado. Cada cual opcionales.

Un blog es un espacio en internet que se usa para expresar nuestras ideas, intereses, experiencias y opiniones.

Los motivos son varios:

  • Compartir experiencias y conocimientos.
  • Intercambiar criterios sobre temas que interesan.
  • Estar involucrado con nuestras pasiones y pasatiempos.
  • Ser parte de una comunidad.
  • Practicar escritura y lectura.
  • Mantener a la familia y amigos enterados de nuestras actividades.

¿Como se hace un blog? ¿Cómo se redacta un blog?

Las mas de las veces no escribimos por miedo, como se dice: “miedo al que diran”.

Escribir se practica escribiendo. Como leer, tambien, con prácticas de lectura.

Al iniciar por la escritura siempre nos preguntamos que es lo que escribiremos. Queremos tener un tema especial, pero las más de la veces no “sale” y lo dejamos.

En nuestro criterio iniciar a redactar un  blog es escribiendo y perdiendo el miedo al que dirán.

Es posible que haya algún lector que observe nuestras fallas y nos lo diga. De ser así hay que agradecerle y revisar nuestro blog y, consiguientemente, corregirlo.

De no haber lectores que nos observen no es para desesperarse. Para la siguiente nota debemos revisar nuestro anterior escrito y observar las fallas. Y con esas observaciones escribir el siguiente blog.

Y suscesivamente, los siguientes blogs.

Una recomendación que hacen los que orientar la redacción de blogs es el de programarse horarios para escribir nuestro blog. Y hacer todo lo posible por cumplirlo al pie de la letra.

El horario, también debe ser ajustado a nuestras posibilidades, de manera que no tengamos que fallar.

Pensar en los demás. Pedagogía de la felicidad.

FelicidadLa vida en nuestro planeta está expresada en formas diferentes: desde protozoarios (unicelulares) hasta el organismo humano (50 billones de células) que no tienen vida exclusiva individual. Las unicelulares como comunidad cumplen funciones entre abastecerse a ellos mismos y su exterior hacia otras comunidades.

En el organismo humano cada célula con función entre abastecer y abastecerse, en función de comunidad. No solamente para la función individual, sino darse a los demás.

En la sociedad es función básica mantener la especie, función de comunidad. Y cada acción además del individual en función social.

Puede que haya individuos que solo piensan en ellos mismos como individuo, pero deben considerar que ellos tienen su ser como conjunto social. Es verdad, como decimos, actúan egoisticamente, gozan de beneficios producto de la sociedad. Pero, los goces no pueden permanecer indefinidamente en poder de ellos, se dan a los demás.

Aquí una nota Beatriz Montesinos (psicologa) en INED21, de la propuesta de aprender a pensar en los demás, que debe ser consciente, desde luego:

Y dice:

“¿Qué será lo más importante de este curso?”- pregunta el maestro.

“¡Ser feliz!”- responden los alumnos

“¿Por qué estamos aquí?- vuelve a preguntar

” ¡Para ser felices! – responden de nuevo 

“Sólo tenemos una vida. Tenemos que vivirla con alegría.” A continuación los niños aplauden y ríen.

No es un cuento zen, ni una fábula, ni siquiera una película…Esto ocurre al principio del curso de 4º A de la escuela de primaria Minami Kodatsuno, en la ciudad de Kanasawa, en Japón, y el profesor se llama Toshiro Kanamori.

En esta clase se aprende matemáticas, lengua, ciencias… pero hay un objetivo principal que guía el desarrollo de todas las actividades: el objetivo de las clases del señor Kanamori es aprender a pensar en los demás.

¿Y cómo aprendo acerca de los demás? Primer paso: aprendiendo sobre mi mismo.

Cada alumno tiene un cuaderno donde escribe cartas dirigidas al resto de compañeros. En estas cartas los niños expresan sus emociones acerca de situaciones personales o relacionadas con el desarrollo del curso: alegría, enfado, tristeza, decepción, gratitud…Todos los días, tres niños leen las cartas en voz alta, y comparten con los demás sus sentimientos. Hablan de la vida, de la enfermedad, de la alegría, de la pérdida, hasta de la muerte de los seres queridos, y en un proceso de total catarsis, contagian y comparten los sentimientos de dolor y alegría con sus compañeros. Aprenden lo que es la EMPATÍA. El profesor Kanamori la define con una frase preciosa:“Deja que la gente viva en tu corazón. Cabe tanta gente como quieras.”

El señor Kanamori cree que la labor más importante de un profesor es enseñar que la vida tiene un gran valor, y anima a sus alumnos a experimentar la alegría de vivir, los anima a aprovechar todas las oportunidades de expresar su propia personalidad individual. Su receta para la felicidad de los niños consiste en que cada uno de ellos ha de reafirmar sus puntos fuertes y los de sus amigos, y que sus amigos han de hacer lo mismo con los de él. La clase ideal es aquella en la que los alumnos crean fuertes vínculos entre ellos.

A lo mejor el señor Kanamori no ha leído manuales acerca de Inteligencia Emocional, ni grandes tratados de Psicología y Pedagogía. El señor Kanamori es sólo un MAESTRO, que ama la vida, que ama su trabajo y que entiende que lo más importante que debe aprender un niño es a SER FELIZ PENSANDO EN LOS DEMÁS.

 

Detectar y fomentar el talento

Publicado enINED21.  jul 30, 2013

Iniciamos una nueva línea de contenido: “Audiovisuales”, esos imprescindibles para todos los que nos dedicamos, directa o indirectamente, a la pasión educativa. Un conjunto de documentos esenciales para orientarse y compartir todas las preguntas y posibles respuestas de la educación en el s. XXI.

Hoy presentamos una entrevista a dúo, donde José Antonio  Marina y Javier Tourón profundizan y nos revelan qué es el talento y su relación con la matriz educativa. El equívoco en su definición, sus posibilidades y estrategias, todo ello y más en este diálogo con dos autores de prestigio.

No se la pierdan, les gustará…

http://ined21.com/detectar-y-fomentar-el-talento/

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